La serie Imago, que realizó Marina Núñez para el MUSAC, reflexiona sobre lo que algunos filósofos e historiadores han llamado posthumanización: una futura sociedad en la que está cambiando de forma irrevocable la definición de ser humano, en la que ya no son válidos los cánones tradicionales de cuerpo y sujeto. Marina Núñez transporta el espectador en un mundo futurista desolador poblado de micro-organismos, fantasmas e híbridos que son restos de lo que antes era humano.
Se presenta en tres pantallas enmarcadas con recreaciones en 3D de cabezas mutantes de cristal que devuelven un reflejo distorsionado de miradas, invitando el espectador a reflexionar sobre el límite frágil que existe entre lo normal y lo deforme.
El trabajo de Marina Núñez (Palencia, España, 1966) toma una postura ideológica fuerte en términos de discurso de género y representación del cuerpo femenino, y se relaciona con la mutación progresiva del cuerpo humano y su última aniquilación.
Ha expuesto de forma individual en centros de arte contemporáneos de reconocido prestigio como el MUSAC, o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), en relevantes exposiciones colectivas y en numerosas galerías internacionales.